19 abril, 2018

Telecinco, 10 años después

Aprovechando la posibilidad que me brinda el tener el blog hace más de 10 años, ya en alguna ocasión he referido temas que por entonces había tratado para ver cómo hemos cambiado. En este caso no lo había comentado en el blog, pero también hace 10 años de que recogí esta información a modo estadístico sobre la programación de un día concreto en la televisión de más éxito en España por entonces: Telecinco, ahora denostada por todos como telebasura.

¿Cómo habrá cambiado Telecinco y la televisión española en todos estos años? Echemos un repaso a su programación el 3 de abril de 2008:



Como vemos, por entonces los únicos programas de producción propia eran los informativos (incluyendo Telediarios y “La Mirada Crítica”), que suponían 5 horas y cuarto de las 24 horas del día. Luego había varias series de diferentes productoras (dos de ellas de Grundy), encargadas por la propia cadena. Algunos programas de entretenimiento como “OT” o “Pasapalabra” fueron ya emitidos por otros canales y ahora eran producidos en colaboración con Telecinco.

Vemos cómo la madrugada se resuelve con los típicos programas de llamadas y comerciales, aparte de repetir una de sus series (cosa que hoy en día se resuelve con las cadenas de la TDT). Es curioso que la mañana tenga el mismo formato que hoy en día, con un programa de actualidad y luego el de cocina, antes del telediario. Por la tarde, tenían un programa tipo "Andalucía Directo", seguido de un concurso que aún perdura.

Ya como curiosidad, hoy en día nos quejamos mucho de que el 'prime time' se ha retrasado, y como vemos, la culpa es de los telediarios que ahora ya no duran media hora, sino que rozan las 10 de la noche, con lo que todo se retrasa. Lo de empezar la serie de moda a las 22.15 hoy en día es una utopía que llega a veces a rozar las 11 de la noche.

Echemos un vistazo a la programación de 10 años después, el jueves 5 de abril de 2018



Como vemos, los informativos de la noche empiezan 10 minutos antes, pero acaban media hora después, a las 10 de la noche.  En el caso de Telecinco, aún hay programas que empiezan a las 10, cosa que ni TVE ni Antena3, sus grandes competidores, pasa, ya que ellos tienen un programa previo al 'prime-time' para que hasta las 22:45 no empiece nada interesante.

Vemos como 10 años después Ana Rosa Quintana sigue copando las mañanas, aunque ha subido su duración desde las 3 horas y cuarto a casi 5 horas (¡qué miedo!), ahora ya sin su productora Cuarzo, y comiéndose un interesante programa de debate político, que ahora incluye pero con mucho menos nivel de contertulios. Permanece también Pasapalabra, cumpliendo ya 18 años desde que comenzara en la competencia, y manteniendo el frescor y la audiencia pre-telediario.

También por la tarde tenemos Sálvame, ¡4 horas de telebasura con chismes! con Jorge Javier Vázquez a la cabeza, que supera a Ana Rosa en horas del día, pues sumando las de Got Talent llegaría a rozar las 8 horas.

Sorprende el aumento de la duración de los informativos, pues de durar una media hora han pasado a durar 1 hora.

Es curioso ver cómo las series han desaparecido, desde aquel abril de 2008 en que Yo Soy Bea y La Que Se Avecina se ocuparon buen horario e incluso Sin Tetas no Hay Paraíso aparecía ya de madrugada como reposición. Hoy en día para esos temas han quedado las cadenas de la TDT como pueden ser FDF (Factoría de Ficción) y Divinity, que repite machaconamente los antiguos y nuevos capítulos de sus series, incluyendo por supuesto estas dos, y dado el aumento de tiempo de la telebasura (2 horas más), Ana Rosa (1 hora y media) y los informativos (1 hora), casi no queda tiempo para nada más.

Una de las diferencias es el cambio antes de comer, ya que siempre moraba por estos lares Arguiñano, hasta que fichó por Antena 3, así que ese horario Telecinco aprovechó para poner más telebasura, con Mujeres Hombres y Viceversa primero y ahora con Cámbiame (que finaliza este mes su emisión), muy del gusto de sus televidentes habituales.

En la madrugada sí hemos mejorado, cambiando 3 horas de infocomerciales en 2008 por música en 2018, aunque a primeras horas de la noche tengamos que soportar que el programa que comenzó el día anterior a las 22 horas (Got Talent) no acabe hasta las 2 menos cuarto. ¿Y pretenden que alguien se quede a verlo?  Pues sí, y no contentos con eso, luego añaden 1 hora más con los mejores momentos, olé y olé esa oda al insonmio, aunque hay que agradecer que no pongan más anuncios y más brujas a esas horas como antes pasaba.

Finalmente el programa de prime-time es Supervivientes, un clásico también muy relacionado con la telebasura, sustituyendo a lo que por entonces era un "access prime-time" con Operación Triunfo, ya decadente, continuado con una serie.

En conclusión, parece que la telebasura sigue ganando terreno, y los programas "rellena-horas" de mañana y tarde prácticamente te llevan del desayuno al almuerzo el uno y del cafelito a la cena el otro, casi sin hueco entre ambos, lo que por un lado ahorra dinero y por otro nos permite pagárselo siempre a los mismos. En fin, otro día hablaremos de su competencia, que no brilla tampoco por ser mucho mejor.

Eso sí, no son pocos los que en estos años han quitado Telecinco de su televisión, por algo será... yo de momento la dejo que echan el Mundial de Rusia ;)

14 abril, 2018

Otro histórico a la basura: Joventut de Badalona

En los peores años de nuestro deporte, tras la burbuja especulativa que explotó llevándose por delante muchísimos equipos de fútbol, baloncesto, balonmano, voleibol, etc..., ya escribí varios post denunciando el problema que se había creado, y haciendo homenaje a muchos de estos históricos que ahora desaparecían o daban con sus huesos en divisiones inferiores. Algunos de ellos incluso campeones de Europa como Elgorriaga Bidasoa, Teka Santander, Portland San Antonio o Ciudad Real en balonmano (curiosamente el deporte más tocado), pero otros con grandísima tradición como el Estudiantes de baloncesto, el Tenerife de Voleibol femenino, el Playas de Castellón de Fútbol Sala o el Ros Casares femenino de baloncesto. De todo esto ya hablé hace unos años en este artículo sobre la crisis que toca nuestro deporte.

Esta vez, y cuando lo peor parecía haber pasado, le llega la hora al tercer club de baloncesto español, el tercer mejor de nuestra historia, el tercer grande, uno de los dos que nunca ha descendido: el mítico Joventut de Badalona, que tanto terror causó durante los 80 y 90 (campeón de liga en 1991, 1992 y campeón de Europa en 1994), y que luego fue desangrándose a partir de los 2000, con algún coletazo de magia sin duda creada por alguna de sus generaciones de canteranos, perdiendo fuelle poco a poco y posiciones en los lugares de la clasificación a final de año, hasta que parece que ya no va a poder ser más. Las deudas, acuciantes, están pudiendo mucho más que el corazón, y parece que no hay marcha atrás.



Actualmente el club está rondando peligrosamente la declaración de quiebra, lo que disolvería catastróficamente la entidad; eso económicamenta hablando, porque deportivamente el club está en último lugar de la Liga ACB (tras una racha de una docena seguida de derrotas), por lo que si no es por una cosa, probablemente morirá por otra. Eso sí, mientras hay vida hay esperanza, aún quedan 7 jornadas y probablemente tenga que ganar más de 4 partidos para salvarse. Esta semana aún juega dos partidos que pueden ser decisivos, justo con dos de los equipos que tiene por encima. Si gana ambos partidos tendrá opciones, si no, el final espera...

En cualquier caso, siempre nos queda acordarnos de tantos buenos tiempos pasados, los viejos Joventuts de la época en que el básquet catalán era de lo mejorcito de España, con jugadores como Buscató, Martínez o Santillana...  Después llegaron los gloriosos finales de 80 y principios de 90, con una generación inolvidable de los Margall, Ferrán Martínez, Villacampa, Montero o Jofresa, ayudados por algún extranjero como Corney Thompson, Mike Smith o Pressley, y a cuentagotas mantenidos en los 2000, con coletazos espectaculares de Tanoka Beard, Rudy Fernández, Ricky Rubio o Pau Ribas.  Mejor no echar un vistazo a la plantilla de este año, porque francamente pueden dar ganas de llorar, aguantando sólo un ilustre veterano como Sergi Vidal de una cantera de la que también salió por ejemplo Raül López, y muchísimos más, por supuesto.



Recuerdo que cuando tuve uso de razón había 3 claros grandes en nuestro baloncesto, ninguno mejor que el otro: Madrid, Barcelona y Joventut (por la época patrocinado por Seven up o por Montigalá, entre otros), como más recientemente lo fueron los mismos futboleros junto al Baskonia. Quizá todos éramos un poco entonces de ese tercero en discordia que luchaba contra los grandes, por lo que ciertamente muchos aficionados de otros equipos tenían simpatía por "la Penya" (como se les conoce), y se conocían de carrerilla sus quintetos.

Al final es ley de vida, y estos proyectos "pequeños" acaban siempre siendo absorbidos por los grandes, pese a que durante un tiempo los patrocinios o el dinero público aguanten un poco, pero 
desde una ciudad tan pequeña como Badalona, desde un pueblo cuya cantera ha sido siempre la envidia de toda Europa, esta vez, no se está pudiendo ir más allá, y aunque aún queda un posible milagro, suena a despedida. Gracias por toda una leyenda verdinegra: Joventut de Badalona.

10 abril, 2018

Una docena de añitos

Dicen que cuando llegas a la docena de años dejas de ser un niño (o una niña), y pasas a ser un ente (o enta) intermedio (o intermedia) entre el niño y el hombre (o entre el niño y la mujer, o entre la niña y el hombre o entre la niña y la mujer o... bueno, me entendéis). A algunos ese periodo intermedio les dura 2-3 años, y a otros toda una vida de adolescencia. Algunos entran en ella una pizca antes de la docena, y otros tardan incluso casi hasta la mayoría de edad. Sí, es el caso de las bitácoras también, que nacen, crecen, envejecen y quedan para siempre plasmadas en la red (no sé si desaparecen, no). A esta mía le ha llegado ya la adolescencia, pizpireta ella, radiante como una novia, florida a pesar de las sequías y en pie a pesar de las tormentas, contando siempre las horas para el siguiente post.



Se cumple una docena de años ya desde que comenzamos, y a todos os ha cambiado mucho la vida. Por desgracia a muchos no les ha cambiado solo la vida, sino que la vida les ha cambiado del todo, dejando de ser ellos mismos, y encontrándonos sólo con su cuerpo, perdida ya el alma, convertidos en otra cosa por desgracia. A muchos seguro que os va a pasar, espero que no a los mejores, 12 años no deberían cambiar a nadie en su esencia, pero sin lucha no hay triunfo y por supuesto sin esperanza.

Hoy es un día de celebración, entre tantos que no lo fueron, cuando deberíamos celebrar cada minuto, cada día, cada gol... Espero que dentro de mucho podamos mirar atrás y ver pequeños artículos como este y pensar: "qué jóvenes éramos, qué blog tan joven...", será buena señal.

En fin, como ya hice los últimos 11 años (1 año, 2 años, 3 años, 4 años, 5 años, 6 años, 7 años, 8 años, 9 años, 10 años y 11 años), doy las gracias a esos que me leyeron, que me leen y me leerán, y les recuerdo lo mismo de siempre: si tenéis algo que decir, algo que contar, hacedlo, porque si no lo hacéis vosotros, nadie lo hará, y se pierde...

05 abril, 2018

Música relajante

Trabajo mientras escucho música relajante, no teniendo que ser lo mismo que otros entiendan por música relajante, pero es hoy y es la mía.

Trabajo cansado mientras la música me hace descansar, mientras suena Antonio Orozco hablando de CádizFornia o Ismael Serrano hablando de su traicionera Wendy, y mientras ellos devanean por historias y requiebran escudriñando lo que es la vida, yo me relajo ante esas músicas escuchadas mucho tiempo atrás, que ahora me son tranquilizadoras y me dan un soplo de aire fresco para continuar.

Recuerdo aquella época en la que me relajaba con música Celta (aunque no siempre de Vigo), u otra en la que zumbaba a todo meter melodías cuasi-satánicas de heavy metal, catárticas por entonces. Otras veces leía con AC-DC o vivía momentos de éxtasis con Hooverphonic, cada uno segundo el momento, cada uno gracias a esa música concreta.



Sabemos que por ejemplo para estudiar hay música de tantos tipos como colores, sucediéndose gente que es capaz de estudiar mientras escucha música que entiende (y canta), otros que por fuerza han de tenerla en idioma extranjero (ya sea inglés o en su entendimiento quizá japonés) u otros que apuestan por las instrumentales, ya sean de orquesta, clásicas o incluso de película, todo con el objetivo de matar también algún ruido externo y por supuesto de mantener el ambiente más o menos uniforme.

Recuerdo jugar a la consola con Vangelis o a la Wii con clásicos de esos del XVII y XVIII, que para todo hay un momento y una música. Recuerdo también estar enfermo escuchando esas radiofórmulas que de vez en cuando soltaban algo interesante, y por supuesto recuerdo el frescor de la música ligera de verano en la piscina o los discos "for Peugeot" que me hacía para alguno de nuestros viajes, eh ememe!

Recuerdo jugar a la pelota con las típicas canciones de programas deportivos de los 90 para repasar los mejores goles, ya sea una banda sonora de Jean Michel Jarre o las Spice Girls, quién sabe; recuerdo haber utilizado determinadas melodías justo al despertar, para desperezar los sentidos y encoraginarse para comerse el día y el mundo, y por supuesto recuerdo buscar la melodía concreta para soltarlo todo y llorar si hace falta, con viejos y ochenteros retazos de hace casi 4 décadas ya.

Total, que hoy la cosa ha venido así, y como justo en este momento acabó el señor Serrano, pasamos a buscar a otro viejo amigo cuyo disco hace tanto que no escuchaba, dando con el amigo Ferreiro, y más abajo apeteciéndome un poquito de Sexy Sadie, que quizá para tomar un traguito de su esencia reoiga cuando termine de escribir estas letras, misiva en botella que también navegará en el mar con su propia melodía incorporada.



Hoy recuerdo esas músicas relajantes que todos tenemos, y que algunos locos hacemos incomprensibles para los demás. "¡Qué haces escuchando Black Sabbath para relajarte!" "Pues a mí me relaja", y así como antes decía, para gustos, colores, para gustos, músicas relajantes, y mientras yo divago, tú a lo mejor estás escuchando música relajante para bebés, que a esos no hay quien los pare, y yo me acuerdo del consejo de "la música amansa a las fieras", máxima repetida durante la historia y probada con acierto tantas veces, y así lo pienso y así lo creo: la música lo puede todo, nos puede amargar un día simplemente por no haber escuchado la canción adecuada o nos puede hacer salir de un pozo con solo unos acordes, por eso ahora simplemente y para terminar remiro la carpeta de canciones, miro a ver cuál es ese disco de Sabina, y como esperaba finalmente pongo una de los Sadie, busco una imagen para no dejar este post huérfano de imagen, y me despido hasta la siguiente, que será un nuevo cumpleaños, porque en nada, señores y señoras (animales algunos incluidos, y otros animales aparte), estamos haciendo 12 y entrando en la adolescencia, que con música, seguro, será apasionante...

31 marzo, 2018

Evocadoras librerías de viejo

Es agradable ver que siguen existiendo lugares que pueden hacerle a uno volar más allá de nuestra mundanal existencia, que pueden evocar otros lugares, otras vidas, otras dimensiones paralelas sin haberle hecho siquiera a uno salir de entre cuatro paredes.

Ese fue el caso de aquella vetusta librería de viejo de aquella histórica ciudad. Es curioso, pues a veces nuestra vida nos da sorpresas a base de casualidades, y qué casualidades más maravillosas cuando hablamos de revelaciones literarias, quizá las más provocadoras, las más incitantes, las más encorajinantes y por supuesto las más estimulantes. Fue todo un puro capricho del destino, que veintiún años atrás hizo llegar a mi conocimiento de la existencia de este libro que versaba sobre la historia, sobre nuestra historia de hace casi 150 años, y por entonces, aún sin llegar a la adolescencia, lo veía como un sueño alcanzable para mi colección, que nunca pudo cumplirse por haber sido una tirada exigua, lo que provocó el desalentador cartel de "agotado" primero, y después de "descatalogado", dando con los huesos de mi esperanza en el suelo: nunca tendría ese libro, al menos durante ese siglo, al menos mientras no volviera a reeditarse.




Fueron pasando los años, y quedó en mí ese anhelo, ese recuerdo, y por pura coincidencia pensé buscarlo en alguna biblioteca de Andalucía, hasta que encontré su situación en al menos 10 bibliotecas de pueblos y ciudades de nuestra comunidad, dejando como propósito el ir alguna vez a leerlo a alguna de ellas. Ojo, no cejé en el empeño, y busqué también en internet, en esas páginas de segunda mano, en todas descatalogado, e hice alguna petición por email que seguramente no daría fruto... Fue así como quedó todo en barbecho, hasta la semana pasada...

Entonces recibí un correo indicándome que el libro estaba disponible en aquella vieja librería, y contentísimo les dije que allí estaría apenas pudiera, y así fue como conocí por primera vez aquella librería de viejo. Mi primera visita fue totalmente embriagadora, ya fuera por el perfume de los libros, su olor natural, por la situación de los estantes, por la música, el orden de las categorías, y por supuesto el mostrador y el librero que en él se encontraba (al que algunos llamarían bibliomita), amable, cálido, comedido y sin duda buena persona, como no puede ser de otra manera en alguien que vive rodeado de cultura y le es imbuido todo ese caracter por todo ese ambiente. Como decía, todo allí era evocador, formando una mezcla extasiante para los sentidos, faltando casi solamente ese humillo que la hiciera parecer decimonónica o proveniente de otra dimensión, como quizá pudiera ser en realidad.



Rápidamente comenzaron a rular por mi cabeza fragmentos de La Sombra del Viento, de El Guardián de las Palabras o de La Historia Interminable, viendo cómo un niño cualquiera anda leyendo uno de esos libros antiguos, quizá recomendado por algún cancerbero del Cementerio de los Libros, una especie de Minotauro, de bibliomita, que entre todas estas palabras encuentra mucho mejor acomodo. Quizá ya mi mente había convertido la vieja librería en un alter-ego fantasmagórico en el que no estábamos solos allí los dos, sino que convivían con nosotros los fantasmas escritos hace décadas de cada uno de los personajes que asomaban por esos rancios lomos, y donde el librero no era ya más que un soldado templario intentando defender todo aquello frente al progreso y a lo online, en una batalla perdida, infructuosa, pero haciéndonos sentir orgullosos a todos los que allí pasábamos esa tarde, ya fueran los viejos corsarios de la repleta estantería de la derecha, la dama francesa de la esquina, el caballero ruso del final o el cavernícola que viajaba por el tiempo montando en una máquina robada a otro viajero incauto, todos allí vislumbrándose entre ese humillo, o quizá polvillo fino que no dejaba ver con claridad.



Así era esa librería de viejo, con su ambiente evocador que me llevó al infinito y más allá, mientras del otro lado, el caballero templario me entregaba ese libro de color morado que tanto ansiaba tener entre mis manos; y lo acaricié con suavidad, dándome cuenta de que prácticamente estaba nuevo, y que la compra merecería completamente la pena.

Y así, saludándonos como caballeros, y advirtiendo que quizá sus hijos no heredaría el negocio y todo acabaría siendo vendido al trapero, me alejé dando pasos cuidadosos, como si también el suelo fuese un incunable, mirando a un lado y a otro, viendo nada más que baldas rebosantes, estantes esperando que alguien les permita tener un hueco para respirar; y entre medias un inventor inglés, un aventurero italiano y las desventuras de una tribu sudamericana, todos ellos despidiéndose de mí, quizá hasta otra vez, viendo cómo me alejaba entre la niebla y cómo llegaba hasta la puerta, que se había abierto mágicamente sola para tener esa deferencia caballeresca conmigo.

Y así, echando un último vistazo ya fuera del ángulo del librero, cerré hasta la siguiente vez, abrí el paraguas, guardé el libro como mejor pude y me fui alejando por esa oscura y angosta calle entre gotas de agua, mientras pensaba cuándo sería la próxima vez que vería mi librería de viejo, ya mía, y de tantos personajes y personas reales que ella me evocaba: poetas conocidos de éxito, escritores de renombre que vuelven oro todo lo que tocan, tuercebotas que no hilan bien ni dos versos pero que lo hacen por amor al arte, participantes de cualquier concurso literario que se preste, lectores ávidos de Faulkner, amantes acérrimos de Galdós, recomendadores encarecidos de Jenofonte o simplemente juntaletras, todos ellos en ese mismo lugar, en esa misma estrechura, viendo cómo me alejaba, cómo me despedía con mi tesoro, hasta que nos volvamos a leer...

27 marzo, 2018

Cuando aún éramos bitácora

El otro día, revisando el menú lateral de este blog, reparé en uno de los widgets que desde el principio puse para enlazar mi antigua "bitácora" (como por entonces estaba de acertada moda llamar a los blogs). En este punto, es posible que convenga recordar a los lectores menos antiguos que estos Mensajes de mi Botella comencé a lanzarlos primeramente en el portal "bitacoras.com", pero tras su penoso rendimiento decidí cambiarlo a Blogger (que junto a Wordpress es el gestor de blogs más conocido) varios meses después, lo que implicaba que los comentarios no se podían traspasar, por lo que era interesante mantener un enlace desde el nuevo sistema.

Total, que fue al pasar por la palabra "bitácora" cuando reparé en que hace mucho tiempo que no la usaba, y seguramente hace también bastante que no la escucho referida a los blogs (o weblogs, palabra que hace aún más que desapareció). Es un poco por economía del lenguaje, ya que tener dos palabras para lo mismo suele provocar una competición a muerte, y por supuesto por esnobismo (otro préstamo), ya que suena mucho más "cool" (o guay, que también viene de fuera) tener un moderno "blog" que una vetusta "bitácora", y así, poco a poco y pese a la campaña que en su tiempo hubo a favor de la preciosa palabra castellana (que no deja de ser otro préstamo aunque de siglos atrás), al final como siempre triunfaron los blogs, y es posible que mucha gente joven ya no sepa que más allá de los "cuadernos de bitácora" (una bitácora sería un armario, y el cuaderno sí se parecería más a un blog), en internet existió otro significado para este bonito término.



Así, recuerdo aquella época en que tan jóvenes éramos, y en que las bitácoras estaban en pañales, lo mismo que las redes sociales, que aún eran casi una quimera, teniendo en la cresta de la ola a los blogs, que poco a poco decayeron hasta quedar casi convertidos en reminiscencias del pasado o receptores de visitas provenientes de Google, más allá de aquel tiempo en que la "blogosfera" (palabro bastante bien traído, la verdad) era algo dinámico y pujante, cuando hoy en día la mayoría de sus integrantes ya no moran aquí.

Así es la vida, y las modas pasan, en este caso desapareciendo incluso el significado de una palabra (significado que no duró ni una década), y estando tocada de muerte la moda. Otras ya desaparecieron hace tiempo, quizá engullidas por esta nueva moda de analfabetismo, de globalización, de simplificación de todo, de empobrecimiento y embrutecimiento general, o cambiaron su significado más común como aquella "bizarro" de la que ya hablamos por aquí.



El caso es que hoy en día la RAE ya aceptó el término "blog" por lo que no tiene sentido rasgarse las vestiduras pese a que nos suene más bonita la palabra perdida, es ley de vida. Recuerdo esta dicotomía "blog-bitácora" junto a la "entrada-post", que aún sí se mantiene, aunque mucha gente llama "postear" a escribir en un blog o "clicar" a hacer click con el ratón.

Al final el lenguaje es lo que es y no tiene remedio: un ser vivo; y la globalización actual (sin parangón en la historia) está creando un proceso que supera a cualquier analista lingüístico: hoy en día es como si todos hubiéramos vuelto de nuevo a la Torre de Babel, y todos esos lenguajes se estuviesen mezclando y remezclando dentro de la Torre, que es internet, que es la comunicación del siglo XXI...  Quizá muchos no lo veamos, pero lo que se está creando aquí, lo que se va a crear aquí podría ser un nuevo Esperanto natural, no artificial; un Spanglish ojalá, un nuevo idioma aún inexistente mezcla de varios que podríamos llamar "Babel"; y mientras todo eso pasa, uno mira hacia atrás y no puede evitar echar unas lágrimas y torcer el gesto recordando esa 'nuestra palabra', de cuando aún no éramos nada, de cuando esta botella estaba vacía, de cuando aún éramos bitácora...

23 marzo, 2018

Lencería para mujeres, sin las mujeres

Hoy, aprovechando que últimamente el mundo es un poco más feminista (que no "femenino") estas semanas, aprovecharemos para irnos un poco de ese palo, y hablar de un tema de mujeres, donde pocos hombres podemos entrar (algunos suertudos quizá sí), pero que ya digo, suele ser, ha sido y será cosa de ellas: hablamos de los sujetadores, y por supuesto de las tiendas de sujetadores.

Ojo, no me voy a explayar explicando lo que es un sujetador, que como todos ustedes saben, sirve para lo que su propio nombre indica, sujetando esas 2 cosas que ellas tienen y nosotros los que pesamos menos de 100 kilos, no, salvo algún tipo de desorden genético, que los hay.

Bien, el otro día paseaba junto a mi señora por las calles de una determinada ciudad de la geografía mundial, y cediendo ante el empuje del marketing publicitario no pudimos evitar entrar en una de esas tiendas de ropa interior femenina que pululan por ahí. Hemos de reconocer que en los escaparates suele ser fácil encontrar alguna fotografía digna de ver, vamos, de esas que a uno le pueden alegrar un mal día. Pero no, no vamos a eso, vamos a echar un vistazo dentro de la tienda...



Lo primero que uno se da cuenta es que el 80% de los sujetadores llevan la coletilla "push up", lo que significa que son bien apretaditos a la pechuga, y que por tanto van a dar la sensación de que la que tiene una copa A tiene una B, y la de una B una C, lo que me hace deducir por lo que allí se ve que el objetivo de toda mujer en la vida es tener las tetas de la Yasmine Bleeth o la Sofía Vergara, incluso cuando una sea tan plana y bella como una tabla de planchar. No, no ayuda demasiado a que se liberen como hemos hablado estos días (ojo, las virtudes para la salud del sujetador ahí están, así que no hablamos de liberar del todo), no las ayuda demasiado a escapar del yugo de la moda, de los que les dicen lo que tienen que hacer, cómo tienen que ser, cómo tienen que verse a sí mismas, cómo tienen que mostrarse ante el mundo, femeninas, porque sólo tener una copa D o E parece que es ser femenina. Y no, no olvidemos lo que quieren buscar: atraer a los hombres... misma cantinela de siempre de la que es imposible escapar.

Pues sí, el primer caso es de manual, pero tampoco quiero dejar de mirarlo desde la otra parte, y es que si la tienda está plagada de push up es porque es lo que vende, es lo que demandan las mujeres, eso es lo que hay, pese a que podamos luego decir que la culpa es del marketing, de la sociedad que las ata... sí, pero aunque hay que cambiar la sociedad, también ellas han de dar el golpe sobre la mesa conformándose con su copa...

Luego está lo segundo, que a mí es lo que me parece más indignante de todo, y es echar un vistazo a las fotografías publicitarias que muestran lo bien que les queda el sujetador a otras mujeres. Principalmente veo 2 modelos que copan casi todas las fotografías: una es una chica morena, con cierta pinta de ser brasileña, puede que caribeña, muy muy delgada, muy muy joven, y en actitud más o menos provocativa, como queriendo decir que a pesar de ser un palo de fregona, gracias al push up parece Pamela Anderson, cosa que perdóneme la chica, no le llega ni a la altura de una babucha, ni falta que le hace, pues al menos no está recauchutada como la rubia playera. Y después está la otra, también como mucho de veinticinco años, rubia, con gesto más dulce, menos sexy, y de nuevo muy delgada. Aquí habría dos preguntas: ¿es que en la tienda no hay clientas que pesen más de 50 kilos? ¿Es que la tienda es sólo para adolescentes?

Personalmente vuelvo a achacarlo a la sociedad machista actual, y por supuesto a las que se dejan llevar por ello y no reivindican el derecho de las "mujeres reales" a aparecer en las fotos de publicidad. Ojo, no hablo de poner mujeres obesas llamándolas "reales", como suelen hacer algunas marcas para lavar su imagen, sino de poner mujeres que pesen 60 kilos y hayan cumplido los 35, que al final son la mayoría de las clientas que pueden tener estas tiendas. Sí, reconozco que el público al que van dirigidas son esas niñas de 19 que quieren echarse novio a base de aumentar/engañar con el tamaño del busto, pero ahí se está excluyendo a mucha gente, y ya digo, hay muchas mujeres con menos de 25 de índice de masa corporal que claramente quedan excluidas, y muchas mayores de 35 ó 40 que para ellos quisieran los novios de las de 19...



En fin, aquí lo dejo, está claro que la sociedad nos cría y nosotros nos juntamos. Quizá una de las patas más importantes a cortar de la sociedad machista es la publicidad, porque es persuasión, es mostrarnos el mundo como quieren que lo veamos para que consumamos, es engañarnos para cambiar nuestra mente a su favor, y mientras hacen eso, modifican la idea que del mundo tienen niños y niñas desde pequeños, y así de mayores servirán para renovar la clientela con nuevos seres alienados que no piensan por sí mismos.

Sí, si atacaran de verdad la publicidad harían mucho daño al machismo y empezarían seriamente a amenazar con conseguir la igualdad, pero no censurando anuncios que realmente no está claro que busquen ninguna discriminación a la mujer, sino censurando que se las invisibilice, que se visibilice sólo a algunas de ellas, porque en eso consiste la igualdad, porque la igualdad no parte de cuatro que se llaman feministas y dan discursos obvios y misándricos (odiando a los hombres), la igualdad parte de las mujeres reales que están a nuestro alrededor y son iguales (quizá debiera decir "parecidas" o "similares") que nosotros, la igualdad es la normalidad, dentro de la diversidad; la desigualdad es que una mujer o un hombre no puedan tener las mismas oportunidades que cualquier otra persona simplemente por tener un sexo diferente a esta, eso sí es desigualdad, pero en todos los aspectos de la vida y en los dos sentidos; y los que entienden la lucha por la igualdad de otra forma, que se vayan, que no ayudan, simplemente se sirven, se lucran o se benefician de la lucha de las personas reales con problemas verdaderos por ser hombre o mujer, esas no me encontrarán a su lado, para las otras, por supuesto, ¡vamos a luchar!

17 marzo, 2018

Nos vemos en el infinito, Stephen Hawking

Recuerdo que Hawking era el único científico vivo del libro de Ciencias Naturales, con poco más de 50 años, y ya por eso le tenía un cariño especial como a otros vivos de los libros de texto de mi infancia como los literatos Miguel Delibes, Rafael Alberti o Pepe Hierro del libro de Lengua, que ya nos dejaron también.

Stephen era un hombre pegado a una silla, con un cuerpo inerte y un cerebro prodigioso, más móvil y veloz que los cuerpos completos de muchos de nosotros, con una capacidad asombrosa que le daba por un lado la brillantez necesaria para ser un físico de talla mundial, y por otro el afán de superación para conseguir sobreponerse a una de las peores enfermedades posibles que se pueden contraer, quizá la peor: la ELA, de la que ya hablé aquí hace unos años, y de la que es su paciente más famoso y justo el mayor ejemplo de longevidad que ha existido para este tipo de enfermos. No sólo se sobrepuso a los 2-3 años de vida que le pronosticaron, sino que vivió 55 más, llegando a casarse 2 veces y tener 3 hijos.



Hawking hace décadas que no hablaba por sí solo, pero lo hacía por él uno de los inventos que brotaba de su silla de ruedas, programado casi expresamente para su persona y sintetizando su voz, que seguramente junto a otros artilugios para hacer su vida más fácil ha servido y servirá en el futuro para todos lo que se encuentran como él. Todo ello presente en la cultura popular desde hace mucho, de modo que es muy difícil encontrar a alguien que no conozca su imagen icónica de hombre sentado en silla de ruedas con una pantalla delante y la cabeza medio ladeada y sujeta para que no se caiga, mostrando un gesto extraño de morritos por su incapacidad para controlar cualquier músculo de la cara. Se dice que en los últimos años no era capaz de hablar mucho más de una palabra por minuto, y los que hemos vivido muy de cerca esa enfermedad sabemos bien lo importante que a veces es poder decir sólo una palabra y cuánto merece la pena esperar 10 ó 20 minutos para que un ser querido te pueda decir una frase que recuerdes el resto de tu vida.

Sobre él se ha escrito mucho, y se ha rodado mucho, con películas como La Teoría del Todo, documentales como El Universo de Stephen Hawking o apareciendo él mismo como actor por ejemplo en capítulos de The Big Bang Theory, convirtiéndose en cierta manera en un personaje más del famoseo a nivel mundial. Sin duda que ha sido una persona con mucho poder, ya que cualquiera de sus declaraciones rápidamente corrían como la pólvora, justo como su cuerpo no podía hacer, y eran tomadas como verdaderas fuentes de conocimiento, como si de un oráculo se tratase, ya que lógicamente era una de las personas más inteligentes del mundo. Curioso es su relación de amor-odio con Dios, usando muy habitualmente su nombre en los discursos, pero llegando a negar del todo su existencia y descartándolo como creador del Universo.



Algunas frases a recordar son:

-“La humanidad tiene un margen de mil años antes de autodestruirse a manos de sus avances científicos y tecnológicos”.

-“Einstein se equivocaba cuando decía que ‘Dios no juega a los dados con el universo’. Considerando las hipótesis de los agujeros negros, Dios no solo juega a los dados con el universo: a veces los arroja donde no podemos verlos”.

-“Solo somos una raza de primates en un planeta menor de una estrella ordinaria, pero podemos entender el universo”.

-"Por mala que la vida parezca, siempre hay algo que uno puede hacer y lograr. Mientras hay vida, hay esperanza".

-"Lo malo de mi fama es que no puedo ir a un rincón del mundo sin ser reconocido. Ni con gafas de sol y peluca, ¡la silla me delata!."

Sin duda Hawking ha sido uno de los grandes personajes a caballo entre los siglos XX y XXI, y mereció muchos de los homenajes que se le hicieron en vida y que se le harán después de fallecido, tanto por su ejemplo como persona luchadora, como por su contribución a la ciencia, sobre todo a la astrofísica y física teórica. Quizá le faltó la comprobación empírica de sus teorías, lo que le hubiera dado el Nobel, pero eso para nada empaña una carrera que los entendidos ponen a la altura de los mejores genios de la historia. Como detalle final, y sin duda una muestra de su importancia, su libro "Breve historia del tiempo" llegó a estar en los años 90 durante casi 5 años en la lista de los más vendidos (récord en Reino Unido), contribuyendo mucho a la divulgación de la cosmología y las nuevas tendencias y conocimientos del Universo.



Esta semana, el pasado 14 de marzo (día del número Pi para algunos), justo 138 años después del nacimiento de Einstein, el chaval de Oxford que nació justo 300 años después de la muerte de Galileo, el chico que dio nombre a la Radiación de Hawking, nos dejó para siempre y se fue hacia el infinito, en busca de los agujeros negros, en busca de respuestas, allá donde sólo las mentes privilegiadas pueden volar...

13 marzo, 2018

Comprando tiempo

Es curioso cómo el tiempo mediatiza todo en nuestra vida, y es factor clave en el devenir de cada uno de nosotros, siendo totalmente determinante en la mayor parte del resultado final de lo que al morir has podido o no has podido hacer, de la nota final que te vas a llevar en cuanto a qué has sido capaz de hacer con lo que te ha tocado, tanto en cuanto al cuerpo que te tocó, la genética que recibiste, el lugar donde naciste, la familia que te crió o las circunstancias que luego sobrevinieron.

No hablo del devenir del tiempo en sí, que eso no podemos pararlo y simplemente nos lleva desde un principio hasta un fin, sino del tiempo que tenemos a lo largo del día, de una semana, de un año, para hacer lo que nos dé la gana. Un ejemplo: ¿hubiera tenido tiempo Benito Pérez Galdós de escribir sus Episodios Nacionales, si en vez de ser hijo de un coronel del ejército y vivir una vida más o menos de clase media-alta, hubiera trabajado en la obra desde los 12 años? Pues probablemente no, y nos hubiéramos todos perdido una diversión increíble, pero así ha sido...



Eso me hace pensar que es 100% probable que muchas de las grandes obras de la historia se hayan perdido por no haber tenido tiempo libre sus autores en potencia para escribirlas; pero no sólo eso, sino que grandísimos investigadores se han perdido por haber tenido que trabajar en otra cosa, por no haber podido "perder" cierto tiempo en aprender de eso para que les picase la curiosidad. Y cuántos enormes deportistas no se habrán malogrado por no haber tenido tiempo para poder entrenar. Sí, el dinero también es clave a la hora de tener que trabajar, obviamente, pero aquí hablo de tener tiempo materialmente para emplearlo en eso, pudiendo hacerlo.

Cuántas madres no habrán podido desarrollar sus capacidades e inquietudes en la historia por no haber tenido tiempo alguno, al estar cuidando de sus familias... Pues sí, dependemos del tiempo al 100%, y los que no lo tenemos, perdemos mucho de lo que nosotros mismos podríamos llegar a ser, incluso de lo que somos.

Toda esta introducción, que casi me lleva al final del post, es para decir que hasta hoy hacía mucho tiempo que no tenía preparadas nuevas entradas en el blog para casi 2 meses; bueno, de hecho hace mucho que llega el día de publicar y no tengo nada preparado, o que incluso han pasado 2 semanas sin publicar por falta de tiempo material y luego a toda prisa me he puesto "obligado" para rellenar al menos la semana de entre medias. Sí, es duro reconocerlo y decirlo, pero literalmente no tengo tiempo para escribir, y eso se ha notado, pues los artículos eran puras obligaciones que tenía que resolver en pocos minutos, para no dejar el blog en barbecho, que ganas no me han faltado. La vida es así, y nos lleva por caminos complicados, en mi caso con demasiado trabajo, con alguna enfermedad no grave pero imposibilitadora, con problemas familiares, con cosas insignificantes al fin y al cabo para alguien del tercer mundo, pero que para los ricos sin corazón del primer mundo son una montaña inabarcable.

Pues bien, hace ya algún tiempo que decidí dejar una de las obligaciones laborales que tenía, y que me quitaba bastante tiempo (y salud), no dejándome literalmente espacio para nada durante el día, e incluso fines de semana, y hoy estoy viendo los frutos, pues al menos una vez entre semana voy siendo capaz de sentarme y contaros cómo vamos viendo la vida desde esta botella.

Bueno, sólo es una simple reflexión, casual, aprovechando que últimamente sí he conseguido fluir con más facilidad, con tiempo suficiente para pensar las cosas antes de vomitarlas aquí sin sentido; quizá cuando pasen estos 2 meses de artículos asegurados, vuelva a esa especie de crisis existencial productiva, quién sabe, o quizá la culpa sea de que el "procés" ya apenas sale en las noticias y nos deja pensar a los españolitos de a pie, quién sabe.

Mientras tanto, deseo tener tiempo, como antes tenía cuando las tardes no me ocupaban todos los días y publicaba dos veces a la semana, como quizá no vuelva a tener hasta los 70, y como siempre tenemos que quejarnos los que somos privilegiados porque vemos a otros que lo son más, quizá debiera sentir ese privilegio viendo que muchos no es que no tengan tiempo, es que lo deben, y lo pierden de su propio sueño, que eso también estoy haciendo yo. Sólo me falta un poco de vivir, que es la manera de tener luego qué contar, quizá esa es la clave, así que mientras pasa el tiempo, no dejemos pasar la oportunidad de vivirlo...

09 marzo, 2018

Aprovechando el feminismo para seguir con el machismo

Un día después de las grandes manifestaciones feministas que parecen dar una idea de que si el cambio no ha llegado aún, está próximo, tengo la tristeza de encontrar una nueva manifestación del machismo imperante en nuestra sociedad, a cargo de una discoteca granadina.

La noticia me llega a través de mi compañero Javier, de los Impresenteibols de toda la vida, y se trata de una discoteca llamada Boom Boom Room (lo que para los carrozas como nosotros y puede que algunos de nuestros padres, sería la "Granada 10" de toda la vida), que no duda en aprovechar el tirón del día de la Mujer para volver a utilizarlas como auténtica carnaza, como auténticos jarrones decorativos para llenar su discoteca de hombres.



Esta vez no podemos ver nada digno de comentar a través del cartel publicitario, ya que sí habla de un pago de 12 euros para ellas, lo tenéis aquí encima, pero lo realmente escandaloso es su publicidad en Facebook, donde han creado un evento con el siguiente contenido:

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FELIZ SEMANA DE LA MUJER 💖

Después de tantas batallas enfrentadas, algunas perdidas, otras vencidas, creo eres una guerrera. Estas ahí en pie y con mucha fe, mujer de bandera, luchadora, trabajadora, madre, hermana, hija, tía, prima, amiga.

Este VIERNES 9:
🌸BOTÓN ROSA 🌸EN BOOM BOOM ROOM ✨ 💖
desde las 22:00H
(fiesta exclusiva para chicas)

Por tan solo 12 Euros tendréis :

- Entrada a la discoteca
- Cena/catering
- cerveza/tinto sin límites hasta las 00:00h.
- 1 copa de cava
- 2 copas
- Especial show

A partir de las 00:00h se permite el acceso a los chicos.
De 22:00-00:00 entrada solo permitida para mujeres.

Si quieres asistir a la fiesta, escribe tu nombre y apellidos y los de tus amigas, en el tablón de este evento.

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Me parece escandaloso que de 10 a 12 de la noche sólo esté permitida la entrada a mujeres, y que luego ya, una vez llena la discoteca, se permita la entrada a los hombres... Sí, no es algo demasiado diferente a lo que suelen hacer muchas discotecas, con entrada gratis para mujeres, y una vez hemos llenado de "ganado" la zona, ya a los hombres les va a convenir pagar lo que haga falta para encontrarlo lleno de hembras... sí, muy feminista todo.

Esta vez tienen el atenuante de que ellas tienen que pagar los 12€ para entrar, pero aun así se les utiliza como carne de cañón, y no, la culpa de que cualquier baboso se aproveche tocando donde no debe es del baboso, pero la discoteca no ayuda demasiado con este tipo de publicidades o de fiestas. 

Si la fiesta es exclusiva para chicas, pues adelante, para ellas, para eso es o fue ayer su día, pero, ¿a qué viene hacer entrar luego a los machos un par de horas después, cuando ellas ya están borrachas cuando se han tomado esas "cervezas y tintos sin límite", o las 3 copas que les regalan. ¿Es que nadie va a parar esto? Vamos, si yo fuera un chico de 20 años, correría como loco esta noche a la Boom boom room, es que es obvio: estará llena de mujeres borrachas, con una media de 2 gramos de alcohol por litro de sangre... uf, me voy a hinchar de hacer lo que quiera con ellas sin que rechisten...

Bueno, ya no insisto más, simplemente reflejar como curiosidad que en esta misma discoteca pero hace unos años, ya encontramos un cartel similar para fiestas de Halloween y Oktober Fest... no, las cosas no cambian, y mientras tanto, las mujeres "reales" siguen sufriendo el machismo real, mientras otras van como ganado a la discoteca de turno.

Desde aquí propongo para esta u otras noches, una especie de huelga, que consistiría en que todas las mujeres se irán de la discoteca justo a las 12.30 o 1 de la madrugada, momento en el que habrán entrado todos los buitres, dejando entonces a todo el mundo con la boca abierta y demostrando nuevamente que en esto, ellas tienen la sarten por el mango, y no se van a doblegar frente al machismo que les ofrece caramelos para que sirvan como carnaza para buitres...