09 diciembre, 2017

La rebelión de las bicis amarillas

Hoy estoy aquí para revelaros una historia terrorífica digna de las "para no dormir" de Ibáñez Serrador o quién sabe si los devaneos del Dr. Jiménez del Oso o su aprendiz tocayo de apellido Iker Jiménez.  Hoy la he vuelto a ver, al salir de casa y volver la esquina, allí estaba, echada sobre una farola, mirándome desafiante como ayer, como las anteriores veces de las últimas 2 semanas. Hoy la notaba altiva, con una sonrisa pícara y maléfica que parecía decirme "no te librarás de mí tan fácilmente", y nuevamente me dio un vuelco el corazón al pasar a su lado, sintiendo de nuevo esa extraña vibración, esa mala vibración que no vaticina nada bueno. Dicen en la prensa y las redes sociales que muchas pululan ya por nuestra ciudad, y que hordas de congéneres suyas han invadido ya toda España en lo que parece una operación de invasión en toda regla.

Algunas veces he intentado cogerla y llevármela bien lejos, quedándome tranquilo por unas horas, pero al amanecer allí estaba de nuevo, desafiando todo raciocinio. He probado a hacerle buena publicidad: llevárosla, es la mejor, pero nadie lo hace, y nuevamente aparece por la mañana como si nada, como si una fuerza sobrenatural la mantuviese ahí, haciendo guardia, con su aura amarilla.

Sí, bicis amarillas que nos han invadido, que han cambiado nuestra forma de relacionarnos, de desplazarnos, de pasar por las aceras antes limpias y ahora impracticables. Por suerte algunos en la clandestinidad aún luchan contra ellas, son la "Resistencia", lanzándolas con valentía contra árboles, empujándolas a las vías del tren, arrojándolas al río, destrozando ruedas y candados para dejarlas inutilizadas... pero es inútil, es una batalla perdida, vuelven a aparecer más, y un ejército de mecánicos está al acecho para volver a arreglarlas, incluso otro mini-ejército de militantes fotógrafos denuncia dichos actos para confundir más a la población, para hacer parecer que las víctimas son ellas y no nosotros...



Y mientras, cuando llego a la cancha para hacer deporte me encuentro otras dos, y al volver me cruzo con otra, y llegando al semáforo veo apoyada otra más y en el parque una en el suelo como diciendo "tropiézate"... son muchas, son tantas... pero la que de verdad me acongoja es la que hay en mi puerta, que sigue ahí esperándome, mirándome altiva, mirándome con superioridad, sabiendo que algún día seremos sus esclavos, esclavos de 2 ejércitos de bicicletas amarillas que conquistaron nuestras calles, plazas, aceras... Porque no se conforman con ser un bando, sino dos bandos que amigablemente tratan de subyuganos, y así, mientras vuelvo a casa pienso en que mañana por la mañana me la volveré a encontrar, y como todos los días volverá a hacerme temblar de terror...

03 diciembre, 2017

Día de San Francisco Javier

El nombre es uno de los principales signos de identidad que las personas tenemos, muchas a lo largo de toda nuestra vida (y es que algunos se lo cambian legalmente), quizá compartido con motes o uso más común del apellido, pero al final es uno de nuestros grandes símbolos, de nuestros patrimonios, de nuestras señas, y por supuesto de esas cosas a las que les tenemos mucho cariño (salvo que te llames Escultoria, Sisenando o Canduterio, que entonces habría que ver el asunto).

En mi caso, y debido a que por aquellas fechas de hace casi 40 años en aquel hospital jiennense había un periódico deportivo que hablaba de jugadores vascos (muy de moda por aquellas fechas, no olvidemos que entre el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad ganaron 4 ligas seguidas entre 1981 y 1984, por lo que el ¡año que yo nací, los vascos eran los campeones!, de ahí que mis padres decidieran ponerme un nombre vasco, el del primer jugador que por ahí encontraran. No sé seguro cuál fue, pero mis opciones serían los realistas Javier Sagarzazu y Jose Javier Zubillaga, el león Javier Clemente, los rojillos Javier Castañeda, Javier Larraya o Julio Javier Pejenaute, o incluso fuera de equipos vascos: Javier Subirats, Javier Maté (portero del Celta, equipo de mi padre) o Javier Urruticoechea (portero del Barça, y una de las primeras palabras que pronuncié junto con Zubizarreta). Sí, muchas opciones disponibles, pero al final un nombre de "etarra", que se decía por entonces: Javier.



Cuando uno busca el significado de su nombre, muchos encuentran alguna chorrada en plan "tu nombre significa Valiente" o "tu nombre significa Libertad" o cosas similares que nada tienen que ver con la personalidad del susodicho o susodicha, que lo más valiente que ha hecho en su vida es intentar matar una mosca o que lo más libre que ha sido es de cambiar de Divinity a Telecinco ayer por la tarde... Total, que son chorradas que como el horóscopo de poco sirven, pero... ¿y si tu nombre significa algo de verdad en tu idioma, y simplemente representa un lugar o una persona que de allí viene?



Sí, es mi caso, pues Javier es un lugar, en el norte de España, nada más y nada menos que en Navarra, en la comarca de Sangüesa. Como curiosidad, probablemente provenga del vasco "etxeberri", del que evolucionara a "exebier" (o algo así) y a "xabier", siendo conocido mundialmente por ser el lugar de nacimiento en el siglo XVI de Francisco de Jaso y Azpilicueta (misionero jesuita más conocido por "San Francisco Javier").




Durante su vida se da el curioso hecho de que Navarra se acercó mucho a Francia, de modo que los castellanos tuvieron en cierto modo que "conquistarla" de nuevo. San Francisco Javier nació en el castillo de Javier, del que era señor su padre, y recorrió medio mundo en su periplo misionero, junto al que participó también en algún momento San Ignacio de Loyola. Hoy precisamente se celebra el día de San Francisco Javier, y por tanto el día de todos los Javieres y Francisco Javieres (autofelicitación que hago extensa a todos y todas, también a las Javieras, claro).



Recuerdo mi viaje hace ahora justo un año por tierras navarras para visitar este bonito castillo y de algún modo reencontrarme con mis "raíces de nombre", que siempre en cierta manera uno les tiene cariño y aprovecha esa ventaja de tener un nombre "de un lugar", como también para muchos lo son los apellidos. Sin duda, mi nombre Javier, el de tantos, es uno de los que más suelen gustar a la gente, suerte que tenemos nosotros, así que simplemente hoy, celebrémoslo y acordémonos o al menos sepamos de dónde viene...

29 noviembre, 2017

Y vuelve el buen tiempo, caigan gotas, caigan

Recuerdo que hace ya más de 11 años, incluso en esa primera bitácora que di de alta y que duró unos meses hasta que me cambié a blogspot, publicaba un post en el que me alegraba por el buen tiempo reinante esos días de verano de 2006.

Muchos me tildaban de loco por aquel entonces, pero sin duda hoy, tras periodos enormes sin llover, ya consideramos "buen tiempo" a lo que hoy hace, día tormentoso donde los haya, con más de 40 litros caídos por cualquier pueblo de nuestra geografía.

Por supuesto hoy los noticieros volvieron a hablar de "mal tiempo", cuando 2-3 días antes comentaban la escasez de reservas de agua en nuestros pantanos y la situación de seguía inminente. Como decía entonces: ¿Hipocresía?, no, más bien tontura..



Y así lloviendo discurrió el día, tras una noche tormentosa, seguida de una lluvia plácida, de esas que dan gusto al caer, sonando uniformes, haciéndote imaginar cómo las plantas absorben cada gota, cómo el aire se limpia a cada ráfaga, a cada garrafa de agua que cae, lluvia que se distribuye equitativamente, que todo lo refresca y que aplaca la polución y libera el ambiente de todo ese enrarecimiento. Lluvia que llena todo de charcos, que salpica, que embarra, que hace todo oler a humedad, a invierno, una estación que casi ni recordamos. Lluvia que impregna el parabrisas, que repiquetea en el techo del coche, que obliga a llevanos paraguas a todos, a comprar paraguas, a renovar el viejo paraguas, a usar paraguas por primera vez en años...

Lluvia que sigue cayendo toda la mañana, toda la tarde, dejando salir el sol de vez en cuando para hacer acto de presencia, lluvia que cae de nubes grises que todo lo vuelven taciturno, de nubes que oscurecen a las tres de la tarde el día, volviéndolo noche, de nubes que amenazan con romper, de nubes que tapan las sierras blancas, de nubes que recorren las vaguadas y los valles, de nubes que no se mueven porque saben que su trabajo es necesario esta vez.



Lluvia que desfigura los colores de los semáforos, sinfonía de refracciones y reflexiones, de gotas que dibujan arco iris de colores, de puros verdes, amarillos y rojos, colores hoy vivos, ayer tristes y desilusionados. Hoy la lluvia nos da una nueva ilusión, la ilusión del que sabe que no todo está perdido, la ilusión de una enésima oportunidad de volver a nuestro ser, a ser nosotros mismos, a dejar de ser egoístas con el planeta de una vez por todas, no sea que esta sea la última que tenemos...

Y así, hoy ha vuelto el buen tiempo, y mientras me seco los calcetines y siento los bajos de los pantalones chorrear, las llamo en voz alta y les digo: ¡caigan gotas, caigan!

23 noviembre, 2017

Feliz día de Acción de Gracias a todos

Hoy, como todos los años celebramos el día de Acción de Gracias, que no sé exactamente en qué consiste pero que desde que tengo uso de razón se celebra en las películas, así que si hemos tomado a Santa Claus o a Halloween como nuestro, por qué no celebrar este maravilloso día para dar gracias.

Yo ya hace varios años que publiqué varios posts dando las gracias a todos, así que por aquí os los dejo para tenerlos en cuenta

-Gracias a un montón de gente (y I)
-Gracias a un montón de gente (y II)
-Gracias a un montón de gente (y III)
-Gracias a un montón de gente (y IV)
-Cinco años después vuelvo a dar las gracias



Por eso, de bien nacidos es ser agradecidos, en este día de Acción de Gracias, el Thanksgiving day, que ya digo que no sé de qué hay que disfrazarse, si es de estatua o de calabaza o de repollo, si es un día de alegría, de miedo, dramático, de thriller o puede que tragicómico, no sé si hay que celebrarlo con la familia, los amigos o en solitario, si hay que celebrarlo en casa o en un restaurante de alto copete, si en tu pueblo o en una ciudad, si en el campo o en mitad de una rotonda, si por la mañana, a mediodía o por la tarde, si comiendo o ayunando, si con carne, pescado o un postre de tarta como un demonio, no... lo único que sé es que hoy celebramos el día de Acción de Gracias, y no sé si tenemos escudo o bandera, si hay una canción, una escultura o un dibujo, si los niños en la escuela traerán banderitas pintadas de acción de gracias, si habrá refranes al uso, si chistes o discursos, quizá el Rey diga algo, o conectemos con la CNN de Trump...

En cualquier caso, a todos mis conciudadanos españoles, con el corazón en el pecho, ¡Feliz día de Acción de Gracias a todos!

18 noviembre, 2017

Mi primera vez (el pinchazo en carretera)

No lo había pensado hasta ahora, pero la verdad es que durante todos estos 11 años he tenido muchíiiiisimas "primeras veces", y podría perfectamente haber creado una categoría más en el blog (¡oh, dios mío, otra categoría más no!, pensaréis), pero sí, podría haberlo hecho y amenazo con hacerlo más adelante.

En este caso vengo a hablaros de mi primera vez con un pinchazo en carretera, lo que por supuesto incluye llamada a la grúa, taxi, arreglo del pinchazo/reventón y vuelta a casa con la rueda de repuesto; vamos, una asistencia de manual, y como coincide que tengo un blog, y para qué si no va a servir tener uno, voy a calentaros un poco la cabeza (publicidad mediante, para la compañía, que por un módico precio seguramente el próximo año me baje mucho la cuota tras haberla mencionado hoy).

Todo comenzó hace un par de fines de semana cuando me disponía a viajar entre mis dos ciudades habituales junto a mi mujer y nuestro sobrino, todos mayores de edad y residentes actualmente en esas dos ciudades también.  La salida fue como todos los días, y efectivamente llevábamos cierta prisa por estar anocheciendo, pero no influyó en nada.



El caso es que tras 20 ó 25 kilómetros, mi mujer notó algo raro en forma de sonido, pero como paró, no le hicimos caso... sí, era el momento del pinchazo. Uno o dos minutos después volvió a sonar de nuevo, pero en plan neumático degradándose y echando aire y seguramente chispas, así que rápidamente comencé a frenar y me dirigí hacia la cuneta, todos nerviosos y seguramente alguno a punto de volverse loco con la situación.

Sí, era la típica situación de "a mí no me está pasando, no puede ser verdad". Por suerte tenía fácil arreglo, pero es un marrón que te comes sin comerlo ni beberlo (bueno, comerlo sí, supongo). Encima, para ir añadiendo más dramatismo a la situación, olía a quemado y la noche estaba comenzando a cerrarse.

Lo siguiente fue parar como mandan los cánones, aunque tras andar unos metros más para intentar buscar un sitio lo más visible posible, y salir del coche para poner algún triángulo de emergencia.

Preguntamos a mi sobrino, que aún está sacándose el carnet de conducir, y nos habló de poner sólo un triángulo en autovía y dos si hay dos direcciones, así que mi mujer fue preparando el chaleco reflectante y me lo puse; después me dio el triángulo, lo monté y fui corriendo a 50 metros para poner el dichoso triangulito.

Después volví para llamar a la compañía, pero recordamos que nos pedirían el kilómetro, y aunque de lejos veíamos una señal, volví a salir, recorrí 100 metros corriendo y recordé el dato de ser el 87 de la A-4, dirección a una capital andaluza. Así llamamos a nuestra compañía, que rápidamente nos dijo que esperásemos ahí la llegada de la grúa y un taxi. ¡Bien, me cubre!

Mientras esperábamos, veíamos cómo cientos de coches pasaban a velocidades espectaculares, totalmente fuera de la ley muchos, y totalmente asustados nosotros rezando para que ninguno nos diera un golpe, muerte segura que sería. De hecho, alguno de ellos lanzó el triángulo contra el quitamiedos, así que tuve que volver a por él y ponerlo de nuevo.

Entretanto, una espectacular tormenta se desplegaba en las montañas junto a nosotros, por lo que a la noche cerrada, al frío y al estado de nervios se unía una magnífica exposición de rayos, truenos y centellas que podríamos haber fotografiado para deleite de todos, pero que no hicimos por estar literalmente acongojados (palabra muy parecida a otra que se usa más y más barriobajeramente).



Tras 45 minutos esperando llegó la grúa, y detrás de ellos un taxi. Pensábamos que nos tendríamos que volver hacia atrás, pero por lo visto según el seguro que tengas, ellos pueden y deben llevarte donde tú fueras, es decir: donde les digas (incluso pregunté qué pasaría si yo fuese para Salamanca y me contestaron que sí, que me llevaría el taxi ahí).

Por suerte, mi rueda de repuesto estaba en buenas condiciones, por lo que en la gasolinera más cercana me arreglaron el pinchazo y nos dispusimos a volver a casa, eso sí, más despacio de lo normal por el miedo, llegando una hora y cuarto después de lo previsto.

¿Miedo? Pues sí, mucho cuando estás al borde del precipicio y con los coches pasando a velocidad del rayo a menos de 1 metro de ti, pero una vez que sabes que vendrán por ti, queda un gran alivio. Ni me quiero imaginar qué pasaría por la cabeza de los que se quedaran tirados hace 30-40 años cuando el seguro de asistencia era sólo una utopía...



Pues nada, así llegamos al final, pues el miércoles pasado cambié finalmente todas las ruedas del coche, que ya les tocaba y de camino reintegrando la de repuesto a su habitáculo, todos quedamos vivos y coleando, algunos más asustados que otros, pero en definitiva, una experiencia curiosa que por supuesto no recomiendo, pero que te enriquece como cualquier otra.

Nos vemos en la próxima "primera vez", quizá para entonces, sin duda que habrá una etiqueta o serie para ello.


13 noviembre, 2017

Poesía-experimento (4) en 219 segundos

Hacía ya hasta 5 años que no probaba a crear una de mis poesías-experimento en pocos segundos. Ya sabéis: ponéis una canción, comenzáis a escribir y acabáis justo antes de que la canción termine, y para nada retocáis, sólo ponerle el título tras acabar...

Ya tuvimos (poesía-experimento1, poesía-experimento2 y poesía-experimento3), y esta vez aunque ha sido en prosa (no recordaba ya cómo las había hecho la otra vez y salió como salió), aquí la tenéis:

Canción: "Souvenir" (Orquestral Maniouvres in the Dark)
Título: Los 80, cuando aún éramos inocentes

Goldwyn-Mayer presenta... y yo con estos pelos. 

Y los 80 aparecen de repente inefables, recordables, psicodélicos, cercanos, locos y francamente lejanos y casi casposos, pero a la vez románticos, inocentes y sin ápice alguno de alienación, totalmente naturales y transparentes.

Y así suena la melodía electrónica mientras se desvanecen los recuerdos por el paso del tiempo, mientras recuerdas aquellos maravillosos años, los 60 para muchos, los 80 para otros.

Época pasada que siempre fue mejor y que románticamente hablando resulta embriagadora de recordar, por su enorme abanico de matices, ahora perdidos, por su colorido ahora engrisecido, por su imaginativa capacidad para inventar, para evocar, retorcerse y volverse sobre sí para de nuevo seguir creando y creando más allá de los propios límites de nuestra imaginación.

Cuando aún la teníamos, cuando aún estábamos limpios, cuando aún éramos puros, cuando todo podía valer si se hacía sin mala intención, por el simple y puro arte, cuando ahora, tiempo después, todo se ha vuelto artificial e indolente, como un Souvenir...

02 noviembre, 2017

La app de pachangueros

Hoy os vengo a hacer una reseña de una aplicación para móviles llamada Pachangueros App 0.9 (versión Beta, de momento).

La aplicación está registrada, y surge para resolver un problema que cada vez más se acrecenta y está comenzando a ser grave para la sociedad. Se trata de cómo definir los equipos para las pachangas de baloncesto en los "playgrounds" de nuestras ciudades, cuando de pronto aparecen 15 ó 20 personas deseosas de jugar y hay que crear los equipos.



Inicialmente podría pensarse que es sencillo, pues se escoge a 3 ó 4 de ellos como "capitanes", y a continuación irán eligiendo por orden, pero... ¿y cómo sé yo quiénes son los buenos y los malos, si no conozco a casi nadie?

Al final, casi acaban haciendo los equipos los "administradores del grupo", que son los que conocen a más gente, pero siempre acaban teniendo dudas.

Por tanto, la idea: ¿y si hubiera una aplicación a la que yo le meto la lista de los jugadores que han venido hoy y ella me da a la salida los equipos formados y bien equilibrados?  ¿Sería una utopía?  ¡No!, con la "Pachangueros App" todo es posible.

La idea es muy sencilla, y parte de 2 grandes pilares:

-La base de datos: Se trata de una base de datos de jugadores, en la que cada uno es valorado con una puntuacion de 0 a 2, según su calidad e influencia en el resultado de las pachangas, y a la misma vez se define cuál o cuáles puestos puede ser susceptible de desempeñar (de 1 a 5). Resulta un trabajo bastante duro, pues precisa conocer a todos los jugadores bastante bien, para evitar sobrevalorar o infravalorar a cualquiera de ellos, e igualmente ponerlo en un puesto que no sea el lógico.

-El algoritmo: Se trata de un algoritmo matemático que tiene como objetivo que al final de su ejecución, todos los equipos tengan el nivel más similar posible, y todos ellos cuenten con jugadores de la mayor parte de puestos posibles. 



Así, la aplicación primero, en función de los jugadores que hay, decide cuántos equipos y de cuántos integrantes habrá.

Después comienza creando un primer grupo, "barajando" primero los pívots (que son los que tienen el puesto "5" cubierto), y si no hay suficientes para cubrir el número de equipos, coge también los ala-pívots (y sigue hacia abajo en altura si es necesario). Así, asigna un jugador del grupo a cada equipo, y suma su nivel al total del equipo.

En segundo lugar se cogen los bases (los que tienen un "1"), y los ordena por nivel. Así, asigna el base de mayor nivel al equipo de menor nivel, y así sucesivamente, hasta asignar el peor base al equipo de mejor nivel.

Después, continuamos hasta completar todos los equipos, y a fe que la aplicación lo hace de lujo... Os la recomendamos: ¡Pachangueros App!, disponible ya en los mejores hosting gratuitos

27 octubre, 2017

Y Cataluña sigue siendo España

Tras meses de locura, de interminables y pesadas charlas, debates y telediarios dedicados en exclusiva al "prucés", al "tema catalán", tras la pesadez insoportable soporífera, tras tantas palabras y discursos vacíos, tras horas de televisión y radio, tras periódicos completamente atorados de presidents, parlaments y generalitats, tras la sinrazón y el desgobierno, tras la dejación, tras la inanición, Cataluña por fin se declaró como República Independiente, y seguidamente nadie le hizo caso, y poco después todos fueron inhabilitados, el parlamento disuelto y las elecciones convocadas. ¿Y ahora qué?

Pues tras todo eso, Cataluña sigue siendo España, pesa a los exabruptos, pese a los DNIs cortados por la mitad, las banderas de la estrellita, el adoctrinamiento hasta la saciedad, el pensamiento único, el desterramiento de costumbres tan catalanas por considerarse "españolas", el intentar parecer lo que no son y tantas cosas más, hoy, todos los catalanes siguen siendo españoles, como siempre, como toda la vida lo fueron, como durante tantos siglos lo han sido, como desde que los Pirineos separaron a la península del resto de Europa lo siguen siendo (incluso los hermanos portugueses ibéricos son, pese a formar 2 países en esta península, e incluso si fuera Cataluña independiente sería un todo ibérico con el resto de España, pues en este caso la frontera natural es clara, y hacer cualquier otra frontera interna no sería más que un poner puertas al campo.



Y mientras todo eso pasa, muchos catalanes están sufriendo, ven como su país se desmorona, su región, su provincia, su comunidad autónoma, como la otra mitad de la población enloquece sin sentido, como todo se vuelve gris y el futuro oscuro. Muchos nos solidarizamos con ellos, casi en una situación de guerra civil, una situación que puede derivar en altercados de verdad, pues un grupo de exaltados llamados "antisistema", que dentro del sistema democrático fueron votados por demasiados, campan a sus anchas con la connivencia de partidos catalanistas e incluso partidos de izquierdas nacionales, la sinrazón, la aberración más clara, la alienación del propio sistema.

Así, no acaba nada hoy, mañana seguirá la cosa subiendo, la burbuja, el suflé, los catalanes seguirán viendo cómo sus empresas dejan la región, cómo los antisistema les gobiernan, la anarquía, el desgobierno...

Sí, llegarán las elecciones, y será la vuelta de la tortilla, con los independentistas insumisos sin querer votar, con los Mossos de Esquadra llevándose las urnas, con los españolistas votando en masa y ganándolas con suficiencia, con la Inés Arrimadas como primera mujer presidenta de la Generalitat de un país catalán moderno, integrado dentro de España, siempre con el cuarenta y pico por ciento de los votos y en coalición con PP o PSOE de Cataluña, mientras rabian los nacionalistas y se lamen sus heridas preparando más y más altercados, más y más tensión mientras los extranjeros se ríen, a la vez que siguen preocupados en muchos países con movimientos nacionalistas.

Mañana todo seguirá, Cataluña seguirá siendo España, pero seguirá siendo la más maravillosa Cortina de Humo que habrá existido en la historia de nuestro país, mientras los de Madrid roban, todos miran para otro lado, mientras los refugiados llaman a la puerta, la sequía nos agota y los incendios queman media península, sólo existe Cataluña, y así será por los siglos de los siglos, amén... ¿O alguien piensa que esto es el final de algo? No, Cataluña sigue siendo España, y esto no ha hecho más que comenzar...

08 octubre, 2017

15 temas bomba para discutir (8- Pena de Muerte)

Tras un tiempo en barbecho continuamos esta serie de temas bomba, con la Pena de Muerte, que simplemente es el acto de quitar la vida a un delincuente que ha cometido un delito considerado muy grave (hablaríamos de "delitos capitales").

Probablemente en la antigüedad, antes de los papiros y los jeroglíficos, ya existía la pena de muerte, aunque no era más que la consecuencia de una pelea o rencilla tribal, en la que simplemente los humanos de por entonces decidían que alguien ajeno a ellos o alguien propio que había cometido una tropelía en contra del grupo, tenía que morir, para que no pudiera repetirlo más.

La cosa no evolucionó mucho, incluso hasta nuestros días, habiendo siempre algún individuo o individuos que actuaban como jueces y dictaban su sentencia de muerte, muchas veces para alguien que la merecía y otras para alguien que no, incluso consiguiendo hacer desaparecer rivales o posibles aspirantes a su propio puesto.



El debate iría también encaminado a dilucidar si hoy en día somos ya lo suficientemente civilizados como para no tener que llegar a este extremo, como si los derechos humanos incluyesen el derecho a no ser ajusticiado, que por ahí ha ido más o menos la evolución y el progreso de nuestro mundo actual; pero es cierto que cuando sufrimos en nuestras carnes algo gordo, no se nos ocurre mucha más solución.

Al final la pena de muerte sería una aplicación del ojo por ojo y diente por diente, consistente en hacer lo mismo que el delincuente haga, y por tanto si ha matado a alguien, debe morir. Al principio eso no hacía ni falta, y luego más o menos había sido así, hasta llegar a la época actual, donde en muchos países ni matando a cientos recibes ese castigo.


Echemos un vistazo a los puntos principales a valorar:

1-Cuál es exactamente la discusión: Se trata de dilucidar si estamos a favor de la pena de muerte, o lo que podríamos llamar: matar a seres humanos que han cometido delitos horribles.

2-Posturas posibles: Por un lado estarían los que por supuesto ven normal la existencia de la pena de muerte, ya sea para hacer desaparecer la posibilidad de volver a cometer el delito, asesinato o lo que sea, y a la misma vez, hacérselo pagar, incluyendo por supuesto el ejemplo que se daría a otros posibles delincuentes en potencia de lo que les podría pasar. De algún modo se podría pensar que reduce el delito.

Del otro encontramos a los que no justifican la pena de muerte en ningún caso, pues es algo de salvajes y denota una sociedad aún atrasada. No se debería de llegar a ese punto, pues por ejemplo la cadena perpetua permite dar un enorme castigo sin necesitar quitar la vida a nadie. Otro punto en contra sería que es probable que las clases menos favorecidas tengan más difícil el acceso a una defensa eficaz y acabarían sufriéndola más que las altas.

3-Matices posibles: Aquí por supuesto habría grises, pues no todo es blanco o negro, y dependería de la gravedad del delito. Lo normal es que hoy en día nadie justifique la pena de muerte si no hay asesinato de por medio, pero sí que podríamos decir que hasta que no te pasa en tus carnes algo malo, no sabes realmente si querrías o no la pena de muerte.

4-Historia: Históricamente ya hablamos de que la pena de muerte ha existido siempre. Por supuesto los sumerios, persas, asirios, egipcios, griegos y romanos la llevaban a cabo. Después por supuesto existía en la Europa de la Edad Media, en la América precolombina y luego sin duda quién no recuerda la guillotina francesa...



Curiosamente hay que decir que ninguno de estos métodos hizo descender el número de delincuentes, o hacer al mundo corregirse o intimidarse (como dijera Marx).

Tras la Segunda Guerra Mundial va a comenzar la tendencia a abolirla, pero aún ahora casi un siglo después, medio mundo la practica.

Actualmente ha sido abolida prácticamente en todos los países europeos, pero sigue activa en muchos estados norteamericanos, el Caribe, China, India, Indonesia, Japón, Egipto, Libia, Sudán, etc... Aún quedan muchos que la usan, incluso para delitos que nada tienen que ver con la muerte, como la homosexualidad o el adulterio. En este enlace podéis ver un listado del estado de la Pena de muerte en cada país del mundo




5-Frases míticas: "Ojo por ojo y diente por diente", "La Milla Verde", "El corredor de la muerte"

6-Mi experiencia: Hasta ahora no he sido condenado a muerte nunca, y tampoco me han matado, a mí ni a ninguno de mis familiares cercanos (sí creo que a un tatarabuelo, pero fue en 1885 y claramente ya ha prescrito).

En absoluto dudo de que si alguien matase a un familiar o amigo cercano, yo querría para esa persona la pena de muerte, es lo normal, casi lo humano (sea racional o no). Quizá aceptase una cadena perpetua en plan "no volver a ver la luz", para ser también "humano", pero por supuesto jamás aceptaría ver en la calle a esa persona a los pocos años como pasa ahora, siempre que se demuestre dolo al cometer el delito, claro.

7-Resultado habitual: Es otra típica discusión de A contra B, con pocos matices, ya que actualmente se reduce al delito de asesinato (salvo que discutamos en un país extraño, que no es el caso). Es probable que también se vea mediatizado por las derechas e izquierdas, de modo que pienses lo que pienses, si eres de izquierdas querrás que no haya pena de muerte, y si eres de derechas, que sí, no sé por qué, pero quizá en estos asúntos de "debate" es uno de los que incluso entre derechas e izquierdas es más difícil saber qué va a opinar una persona.


8-Qué dicen los imparciales: Bueno, así de primeras creo que mi opinión puede valer, ya que no he sido condenado ni nadie lo ha sido por atentar en mi contra.

Yo valoraría mucho el tipo de asesinato, pero si es queriendo no vacilaría en poner cadena perpetua "real". A partir de la segunda persona asesinada, o incluso del tipo (niños, mujeres, etc...), ya pondría esa cadena perpetua, y por supuesto teniendo en cuenta el posible ensañamiento, ahí no dudaría.

9-Qué dice este blog: Realmente no recuerdo haber hablado específicamente de ello, así que mientras no me acuerde, así lo dejaré en blanco.


10- Otros: Ya a modo de curiosidad, repasar brevemente muchos métodos para causar la muerte, como la hoguera, la guillotina, el garrote vil, la crucifixión, la lapidación, fusilamiento, silla eléctrica, inyección letal, etc... En España por ejemplo fue abolida del todo en 1995, pero desde la época franquista no había ajusticiamientos.

También quiero tener un recuerdo para el papel de los verdugos (o verdugas, aunque suene a escarola o apio), que son esas personas que ejecutan la pena de muerte, los que aprietan el gatillo, accionan la palanca, cuelgan al reo o prenden el fuego. Ellos tienen que ser individuos muy fuertes, pues al fin y al cabo ellos están matando personas en nombre de la justicia, y su dilema moral interno tiene que ser alucinante.


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Otras entradas de la serie "15 temas bomba para discutir":
0- Introducción
1- Fútbol
2- Matrimonio
3- Cigarrillo
4- Homosexualidad
5- Amistad hombre-mujer
6- Cirugía estética
7- Manipulación genética
8- Pena de muerte
9- Aborto
10- Igualdad de Género
11- En qué gastar el dinero
12- Tecnología
13- Mascotas
14- Religión
15- Política

03 octubre, 2017

Aquellos días con mi madre, hace 5 años

Hace algo más de 4 años que comencé a preparar un blog paralelo que permanece oculto desde entonces, en el que primeramente plasmaba las historias pasadas ese año que había ido almacenando en un diario, y después ya lo hacía en directo.  Al final todo conforma una especie de mini-libro de 30 artículos que algún día podría acabar sacando a la luz, quién sabe, aunque para no remover viejos fantasmas, conciencias o evitar sufrimiento a algún enfermo que lo pudiera leer, quizá para siempre me guarde para mí, salvo algunos retazos que por qué no, aquí podría dejar...

Justo hoy hace 5 años de la época que describía este artículo, que me gustaría compartir, ahora que ha pasado un lustro y para muchos las cosas siguen igual de complicadas, para otros se solucionaron y en otros casos por desgracia no tuvieron solución.



Hasta ahora, el récord mundial de días que había pasado sin hablar con mi madre, seguramente fue cuando en 2006 me fui a Taizé (Francia), ya que allí había poca posibilidad de comunicar con el exterior, pese a que había cabinas y se podía usar el móvil. Allí seguramente pasaron 4 ó 5 días sin hablar con ella.

Además, cabe decir que desde que me fui a estudiar a Granada mi madre siempre me ha llamado, o yo a ella, cada 2-3 días como muy tarde, por lo que siempre he estado muy en contacto con ella.

Hoy puedo decir que hasta ayer llevaba casi 3 semanas sin hablar con ella...

Desde hace un mes más o menos, las conversaciones por teléfono con ella se hacían casi imposibles, ya que apenas se le entendía nada. Es en persona y apenas se le entiende, salvo que con la ayuda del contexto normalmente se puede salvar la situación. Creo que pronto tendremos que comenzar a usar papeles para entendernos.

Es crudo, pero es así, ahora ya no hablo con mi madre por las noches. Mi padre, que apenas sabe usar el móvil, es el que habla (eso sí, ella marca la llamada) y me va contando lo bien que está ella, pese a que sé que tiene muchas más dificultades para comer, y que ya tiene que pasar por la batidora todas las comidas para ella.

La alegría de esta semana ha sido cuando ayer me conecté a Gmail para mirar mis correos y vi a mi madre conectada... Le hablé por el chat, que no usa nunca, ¡y me contestó! No os puedo describir exactamente lo que sentí, pero fue una alegría muy grande, como si la tecnología hubiera por una vez servido para algo bueno, tan bueno como volver a hacer posible la comunicación entre un hijo y su madre.

Fueron sólo unas pocas palabras, pero así ya sabía que ella está ahí y ella que sigo bien, pese a que mi padre se lo diga todas las noches. Quizá a partir de ahora pueda chatear más con ella o escribirle emails, ya que no puede hablar pero sí hacer el resto de cosas. En cualquier caso, este fin de semana volveremos a vernos, y nos reiremos pensando en lo maravilloso que es poder hablar a través de la red...