18 octubre, 2011

6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (y 6), 2006-2009

Continuando con esta serie de recuerdos, y tras la primera, segunda, tercera, cuarta y quinta, ahora llega la sexta y última (a no ser que en 2018 decida hacer la séptima y la octava, que todo puede ser...). Como en principio sólo hay cinco sentidos básicos, utilizaré uno fabricado al uso. En fin, disfrútenla con salud:


Intuición / Preclaridad (Sexto Sentido): La época entre 2006 y 2009 la intuyo cercana, como es, la intuyo mía aún, pese a que haya llovido mucho, sobre todo algunos de los inviernos. En estos años terminé lo que había empezado y empecé lo que pensé que para siempre estaba terminado. Esta época la presiento decisiva, la intuyo querida y para siempre recordada. En esta época viví vertiginosas aventuras audiovisuales junto a un grupo de locos, estuve en el verdadero y genuino Gran Hermano, un lugar donde todo se magnificaba y donde una varita mágica convirtió a un grupo de personas en casi una familia: fotosíntesis, que llamó aquel... En esta época viví un sueño, y luego otro y algunos más. En estos años comencé a conducir de verdad,  y conocí un mundo distinto del que ya intuía cosas, y que fue más o menos lo esperado. Estos fueron los años del boom deportivo de España, y de la caída y la crisis. Fuimos campeones de todo, los mejores en todos los deportes habidos y por haber (lo que ya se esperaba en el anterior lustro), y por supuesto campeones en precariedad laboral, en paro y en injusticias sociales, ante las que poco pudimos hacer, y que heredaremos y sufriremos para siempre. En esta época seguí indagando con profundidad en los míos, e hice experimentos sociológicos como nunca. Intenté cambiar el mundo varias veces, sólo consiguiendo cambiar algo mi mundo y el de los que me rodeaban, aunque no me conocieran. Algunos me ayudaron, y para siempre les estoy agradecido, y les tengo en mi recuerdo.



Luego, también fueron años de enriquecimiento cultural, viviendo con individuos de otros continentes y tierras. También, recordemos que hubo más grandes hermanos, y años de locura que casi todos los que los vivieron dicen que fueron los mejores de su vida. Por entonces llegué al cénit de mis experimentos, pudiendo saber a veces exactamente la reacción de las personas ante cualquier cambio introducido artificialmente en el ambiente. Luego, todo se fue al garete cuando muchos tuvieron que partir, y ya nunca fue lo mismo: el tío de la Eñe quedó sólo y tuvo que reinventarse, aunque lo consiguió. Esta época la presiento aquí mismo, en esta misma habitación, donde intuyo este mismo blog, que nació entonces y que ahora es parte de nuestra, de mi historia. Creo que quitando la primera que conté, fue la época en que me enamoré menos veces, pero más maduramente, y en la que comprendí más cosas y cómo funcionaba todo. Intuía que ya estaba preparado para hablar de ciertos temas, y que por mucho que pensara que era una persona con mucha capacidad para relativizar y analizar el presente, supe por fin, que eso sólo te lo dan los años, y que siempre con 70 años lo podría hacer aún mejor, cuando menos podría aprovechar ese conocimiento, ley de vida. Móvil nuevo, con fotos, juegos a la Wii, modernidad en sí misma, viajes a la playa, a los centros comerciales, a los pueblos de otros. Viajes al mundo de la Cosmología, de la Información Científica, del Periodismo, de la Sociología, facetas varias para ir llenando vivencias vitales. Esta época la intuyo de hoy, es hoy, fue ayer pero aún queda mucho de mí, de nosotros en ella. Esta época me recuerda a cierto sillón soñando que soñaba, me recuerda a mensajes de móvil, a montañas serradas, a tardes recordando la química que aprendí en el instituto, a despedidas para siempre, a comidas familiares, a cosas que el tiempo no curó y jamás curará, porque los seres humanos somos así.



Esta época no cambié de casa, ni de piso, pero recibí mis primeros sueldos, que llegaban a la cuenta del banco para ir pagando los gastos. Esta época llegué incluso a hacer algún experimento antropológico, con buenos resultados, aah, época pasada, en la que llegué a tener ciertos poderes mágicos de los que me siento orgulloso y agradecido, y los que permití que desaparecieran para seguir evolucionando, quedándome para mí sólo un par de ellos (el ojo de buen cubero y la capacidad para mirar todo como si fuera una película y sonreír) por miedo a los halagos, por miedo a parecer arrogante o vehemente, el mismo miedo de siempre, de todas estas épocas, que aun así me permitió ser muy feliz en todas ellas, y en la que ahora cuento, e incluso en la actual desde la que os escribo, presente de hoy, pasado de mañana. Reconozco que no he sido demasiado concreto esta vez, porque quizá aún los recuerdos son demasiado recientes, perdonad por ello. En todo caso, feliz, muy movida, dichosa y tierna, así intuyo, así veo preclaramente, así reconozco sinestésicamente, así percibo con mi sexto sentido, aquella época que viví este mismo lustro...


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6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (1), 1986-1989, Vista 
6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (2), 1990-1993, Gusto
6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (3), 1994-1997, Oído
6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (4), 1998-2001, Tacto
6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (5), 2002-2005, Olfato
6 sentidos, 6 repasos a mis recuerdos (6), 2006-2009, Intuición

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